Un fin de semana en Uvita desde San José: la guía de tus anfitriones

Somos Andy y Chantele, una pareja canadiense que reparte el año entre las praderas de Canadá y la costa sur de Costa Rica. Vivimos buena parte del año aquí en Uvita, y nos enamoramos tanto de esta zona que decidimos quedarnos a compartirla. Si usted vive en el Valle Central, le tenemos buenas noticias: una de las escapadas más bonitas del país está a solo unas horas de su casa.

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Un fin de semana en Uvita desde San José alcanza de sobra para cambiar el tráfico de la capital por el sonido de las olas. Y si sale desde Cartago, el plan funciona igual de bien. Aquí le contamos cómo aprovecharlo al máximo.

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¿Por qué escaparse a Uvita el fin de semana?

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Uvita está en la Costa Ballena, en la zona sur del Pacífico. Es más tranquila y más verde que las playas que quedan más cerca de San José, y justo por eso vale la pena el viaje extra. La selva baja hasta el mar, hay un parque nacional con una playa en forma de cola de ballena, cataratas a pocos minutos y un pueblo pequeño donde todavía se siente la Pura Vida de verdad.

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Para un fin de semana, eso es justo lo que uno anda buscando: desconectarse sin tener que irse demasiado lejos.

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¿Cuánto se tarda de San José a Uvita?

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El viaje toma entre tres horas y media y cuatro horas, dependiendo del tráfico y de cuántas veces pare en el camino (y va a querer parar).

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La ruta más común es salir por la Ruta 27 hacia Orotina y conectar con la Costanera Sur (Ruta 34), que lo lleva bordeando la costa por Jacó, Quepos y Dominical hasta Uvita. Es uno de los manejos más lindos del país.

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Si sale desde Cartago, cuente con una media hora más, porque primero va a conectar hacia San José para tomar la Ruta 27.

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Un consejo de nosotros: salga temprano el viernes o bien el sábado por la mañana. Así evita lo peor del tráfico y le queda toda la tarde para disfrutar. Y no maneje la Costanera de noche en su primera vez; es mucho mejor llegar con luz.

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¿Vale la pena parar en el camino?

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Sí, y bastante. Un par de paradas convierten el viaje en parte de la aventura:

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  • El puente sobre el río Tárcoles. Es la parada clásica para ver los cocodrilos desde arriba. A los chiquillos les encanta.

  • Un cafecito o un fresco en Jacó o Quepos. Buen punto medio para estirar las piernas.

  • El mirador antes de bajar a Dominical, donde por fin se abre la vista al mar.

<!-- Andy y Chantele: agreguen aquí su soda o cafetería favorita del camino, con un detalle personal -->

¿Qué se puede hacer en un fin de semana en Uvita?

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Bastante, y sin necesidad de correr. Así es como nosotros armaríamos el fin de semana:

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Viernes por la tarde o noche: llegar, instalarse y caminar al pueblo a cenar un casado en una soda. Nada de planes complicados el primer día.

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Sábado: madrugar para el Parque Nacional Marino Ballena. La famosa Cola de la Ballena —un banco de arena con forma de cola— se camina con marea baja, así que conviene revisar el horario de mareas antes de ir. Por la tarde, la piscina o una catarata.

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Domingo: una última mañana de playa o una caminata corta antes de emprender el regreso al Valle.

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¿Cuáles cataratas quedan cerca?

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Hay varias, y son uno de los grandes atractivos de la zona:

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  • La Catarata de Uvita, a pocos minutos del pueblo e ideal si anda con poco tiempo. Tiene un tobogán natural en la roca que a los chiquillos les fascina.

  • Nauyaca, un poco más lejos pero espectacular, con pozas grandes para nadar. Para esta conviene reservar el transporte o salir bien temprano.

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¿Y si vengo en temporada de ballenas?

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Entonces le tocó la lotería. Las ballenas jorobadas pasan frente a Uvita en sus migraciones, y Marino Ballena es uno de los mejores lugares del país para verlas. Hay tours en bote que salen desde Bahía. Si su fin de semana cae en esas fechas, vale toda la pena reservar uno.

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¿Dónde comer en Uvita?

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El pueblo es pequeño, pero se come muy bien. Estos son tres de nuestros lugares favoritos:

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  • Soda Ranchito Doña María, para un casado típico y bien servido, de esos que lo dejan a uno feliz y sin apuro.

  • Los Laureles, un restaurante familiar escondido entre la vegetación, donde Cindy lo atiende a uno como si llegara a su casa. Sus tacos de pescado son legendarios, pero todo en la carta vale la pena.

  • The Bakery, perfecto para el desayuno: un buen café y pan recién hecho antes de salir a la playa.

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Y para cerrar, hay una heladería deliciosa a solo ocho minutos de nuestra puerta.

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¿Dónde quedarse para un fin de semana en Uvita?

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Aquí confesamos que somos un poquito parciales, porque este lugar es nuestro. Creamos Casitas Amarillas justo para escapadas como esta: dos suites privadas que comparten una piscina y un jardín tropical, a siete minutos a pie del pueblo y a diez minutos de la playa.

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Cada suite tiene cocina completa, aire acondicionado y wifi rápido, y duerme hasta cuatro personas. Puede alquilar una sola o las dos, lo que la hace perfecta para una pareja, una familia, o dos familias amigas que se van juntas el fin de semana.

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Como vivimos aquí buena parte del año, conocemos la zona de primera mano. Si tiene preguntas sobre el viaje, las mareas o qué hacer con los chiquillos, escríbanos con confianza. Nos encanta ayudar a la gente a descubrir este rincón del país.

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¿Listo para cambiar el Valle Central por la Costa Ballena este fin de semana? Reserve su escapada en Casitas Amarillas y nos vemos en Uvita.

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